San Andrés, tú sabías que el acto más pequeño de servicio,
hecho con un gran amor, podía mover montañas.
Por medio de tu devoción a San José,
llevaste sanación a muchos.
Hoy pedimos tu intercesión: ayúdanos
a acoger al forastero como si fuera Cristo mismo.
Enséñanos que no necesitamos ser grandes
a los ojos del mundo para ser grandes
en el Reino de los Cielos.
Amén.
hecho con un gran amor, podía mover montañas.
Por medio de tu devoción a San José,
llevaste sanación a muchos.
Hoy pedimos tu intercesión: ayúdanos
a acoger al forastero como si fuera Cristo mismo.
Enséñanos que no necesitamos ser grandes
a los ojos del mundo para ser grandes
en el Reino de los Cielos.
Amén.
Hashtag
Comentarios